Abalorios de lágrimassaldan la pena de la mañana.
Bajo los cardos
las hormigas trabajan.
Es septiembre en Formosa.
La vida me parece
un cardo de sudario
en la sombra.
Es bueno tener espina
entre las flores
para pellizcar el cielo
y gritarle a Dios.
Es bueno izar los harapos
al vacío,
y sacudirlos del eco del abismo.
Buena la esperanza que se cansa,
en el sueño verde de la tierra,
bueno el pan que se nos quema
entre la sequedad del alma y la hierba.
Bueno todo el silencio del mundo
para oír el grito hecho canto
en la tierra de los cardos...
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