
Se va el otoño.
Me estruja la tarde
y murmulla entre las hojas
Es de oro el silencio.
Todo sabe a canto.
En Formosa
lagrimean los lapachos
y los parques se doran.
,
Una lánguida y dulce canción
se deja oír en las alamedas.
Un güis canta
en las frondas.
La tarde aprieta el corazón
y me deja viviendo.
Hay mariposas
de sol que solo viven
para volar.
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